Antes de seguir leyendo, les pido de favor que se tomen unos minutos para ver el siguiente video. Mi pasión siempre ha sido la de dar forma y vida a los mundos y seres fantásticos que nacen en mi mente. Pero mi vocación es la enseñanza, no porque así lo haya buscado desde niño, sino porque pude darme cuenta de que era algo para lo cual tenía verdadero potencial. ¿Cómo fue que me di cuenta de esto? Simple, alguien más se dio cuenta antes que yo y me lo hizo saber. En la universidad, aún como estudiante, tuve la oportunidad de dar un curso a quienes en ese momento eran mis profesores de diversas materias dentro de la carrera. Al concluir el curso, ellos mismos fueron los que me hicieron ver que el enseñar era algo que se me facilitaba. Así pues, me di cuenta de que aún cuando mi pasión era el dedicarme a mi arte, una opción válida e inmediata para ganarme la vida la encontraría si seguía el camino de la docencia. Jamás he dejado de perseguir mi pasión, pues ella es parte de mi, me inspir...